Dicen que los sueños no tienen fecha de vencimiento. Que cuando la pasión se combina con disciplina y perseverancia, tarde o temprano aparecen las oportunidades capaces de cambiar una vida. La historia de Jorge Mota parece confirmar esa teoría.
Durante años, el analista y comentarista dominicano construyó una reputación basada en el estudio constante del baloncesto, convirtiéndose en una de las voces de mayor credibilidad cuando se habla de la NBA en República Dominicana.
Esa dedicación encontró su recompensa en el escenario más grande posible. En una temporada histórica para la NBA y para las plataformas digitales, “El Humilde”, como también se hace llamar Mota, se convirtió en el primer dominicano en formar parte de la transmisión internacional de unas Finales de la NBA a través de Amazon Prime, la plataforma que adquirió los derechos de las transmisiones de la NBA en español en Estados Unidos y toda Latinoamérica.
“Lo primero que pensé fue que estaba frente a la oportunidad más grande de toda mi carrera. Lo segundo que me vino rápido fue ponerlo en manos de Dios, porque se trata del máximo escenario a nivel de baloncesto”.
Su llegada a Amazon Prime no fue producto de la casualidad. Según explica, la empresa realizó una amplia búsqueda de talento en Puerto Rico y RD en el marco de su entrada a la NBA mediante un acuerdo de once temporadas. Entre decenas de candidatos, la preparación, experiencia y credibilidad del dominicano terminaron abriéndole las puertas a una oportunidad reservada para muy pocos.
Sin embargo, detrás del éxito hay una historia de sacrificios que pocas veces se cuentan. Mota recuerda que uno de los momentos más difíciles de su carrera ocurrió cuando decidió abandonar la estabilidad de un trabajo de oficina para dedicarse por completo a la crónica deportiva.
“Hubo varios meses de transición que no fueron fáciles”, admite.

Las Finales de la NBA representan, evidentemente, una presión muy distinta a la serie regular, porque cada error se magnifica. Y Mota lo sabe.
“En unas finales todo se multiplica: la audiencia, la presión, el nivel de detalle y la responsabilidad. Además, estuvimos al frente de una de las finales de más exposición y de las más vistas en las últimas décadas”, señala.
Aun así, destaca que la experiencia estuvo marcada por la calidad humana del equipo de transmisión, compartiendo espacio con figuras reconocidas como Álvaro Martín y el coach Carlos Morales, profesionales a quienes considera referentes dentro de la industria.
Otro de los grandes desafíos fue encontrar el equilibrio entre su identidad dominicana y una audiencia internacional. Acostumbrado a conectar con el público local, tuvo que adaptar su estilo para llegar a espectadores de toda Latinoamérica.
“Uno trata de cuidar el dominicanismo, pero también de hablar con un acento lo más neutro posible, porque es una transmisión para toda la región”, señala.
En lo venidero, Mota también formará parte de otro gran proyecto en el país.
“Vienen cosas nuevas. Nos estaremos montando en el carro de la innovación de uno de los medios más emblemáticos de nuestro país”, sostuvo.
Su mensaje para quienes aspiran a seguir un camino similar combina fe y preparación. “Primero poner a Dios delante, y prepararse bien. El talento por sí solo no es suficiente”, concluyó.
Mientras los Knicks de Nueva York conquistaban el campeonato en cinco partidos frente a los San Antonio Spurs, con Jalen Brunson como Jugador Más Valioso de las Finales y Karl-Anthony Towns convirtiéndose en apenas el segundo dominicano en ganar un título de la NBA después de Al Horford, otro dominicano también escribía su propia página en la historia del baloncesto.
Por: Moisés Mejía para Listín diario


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